INTRODUCCION

Hoy los niños, niñas y jóvenes se comunican intensamente a través de sistemas tecnológicos, como Internet o la telefonía móvil. En este mundo virtual se reproducen las conductas y riesgos de la vida real, pero amplificadas por el hecho que en Internet todo es público.

 

data/media/pages/logo_proy.jpgSituaciones de la realidad, como el acoso u hostigamiento escolar, están ahora produciéndose en el ciberespacio, con el agravante de contar con audiencias masivas. Los jóvenes no tienen plena conciencia de los efectos que esta práctica puede provocar.
Palabras como “Grooming”, “Bullying”, “Phishing” y otras identifican conductas habituales desde hace mucho tiempo pero que ahora se han adaptado al uso de las Tecnologías de la Información y Comunicación (en adelante TICs), penetrando los hogares, locutorios, cibercafés y cualquier otro lugar desde donde sea posible el acceso a Internet. A medida que en Argentina se vuelve masiva la conexión a Internet  comienzan a aparecer casos de conductas como las descriptas aquí y es el deber del Estado y de todos los ciudadanos involucrados en el manejo de las TICs  prevenir e informar a la población sobre el uso seguro de estas nuevas tecnologías.